
Tu marca empieza a conversar dentro de ChatGPT
Con los Sponsored Agents de ChatGPT, OpenAI está probando algo que merece la atención de todas las empresas: que una persona pueda hablar con una marca desde su anuncio, dentro de ChatGPT, antes de visitar su web. Puede preguntar por un producto, explicar qué necesita o aclarar una condición. Y para eso las marcas tienen que estar preparadas para responder.
Me ha dado la vuelta la cabeza por las posibilidades que se abren. Porque llevamos años afinando anuncios para conseguir una visita y preparando páginas para aprovecharla. Ahora parte de esa conversación comercial puede ocurrir antes. El cliente ve el anuncio y empieza a hacer sus preguntas dentro de la misma conversación con la IA.
Ya te conté cómo está cambiando el viaje de compra con inteligencia artificial. Esta noticia pone una situación concreta sobre la mesa:
Si tu próximo anuncio pudiese contestar, ¿sabría explicar lo que vendes tan bien como lo hace una persona de tu equipo?
- Qué son los Sponsored Agents de ChatGPT
- La duda que antes resolvías en tu web
- En servicios se nota todavía más lo que falta por explicar
- El contenido que necesitan los Sponsored Agents
- Ventas tiene mucho que aportar a esta conversación
- Qué resultados pedir a los Sponsored Agents
- Podemos empezar por las preguntas que ya recibimos
Qué son los Sponsored Agents de ChatGPT
Los Sponsored Agents son un formato publicitario en pruebas que permite abrir una conversación con un representante de IA de una empresa desde un anuncio.
El usuario puede preguntar por su oferta y seguir después un enlace a la web. La conversación está identificada como patrocinada y separada del chat original y de las respuestas independientes de ChatGPT. Así lo describe OpenAI en su anuncio del 16 de septiembre de 2026.
Conviene tener clara esa separación. Cuando entras en esa conversación, estás hablando con un representante de una marca. Esperas que te ayude a entender su producto, con la misma perspectiva comercial que tendría alguien que te atiende en su tienda.
Que esté dentro de ChatGPT no lo convierte en un comparador independiente.
Por ahora, los Sponsored Agents siguen en una fase alfa limitada, con acceso restringido a determinadas empresas que participan en las pruebas. El lanzamiento inicial se ha centrado en Estados Unidos y todavía no está disponible en España. Aunque OpenAI ya permite manifestar interés en futuras pruebas, esto no garantiza el acceso. Habrá que esperar para saber cuándo se amplía su disponibilidad y qué posibilidades ofrecerá a las empresas españolas.
La duda que antes resolvías en tu web
Imagina una tienda de ropa que anuncia una americana. A alguien le gusta, pero antes de comprar quiere saber si el corte es amplio, cómo elegir la talla o si el tejido necesita un cuidado especial. Son preguntas normales, de las que hacen que una persona continúe mirando el producto o lo deje para otro día.
El anuncio ha despertado el interés; todavía falta ayudar a decidir.
En una web, esa persona tendría que entrar en la ficha, buscar la guía de tallas y quizá escribir a la tienda. Estas consultas representan el 80% de las comunicaciones de WhatsApp y correo electrónico de un negocio, y el motivo por el que esos negocios me solicitan bots para la web y WhatsApp.
La idea es que con un anuncio que permite conversar se abre otra posibilidad: hacer la pregunta en ese momento. Estoy planteando un ejemplo de uso, sin dar por hecho qué datos o conexiones admite la prueba actual.
Y aquí hay un trabajo que muchas personas que se han reunido conmigo reconocerán enseguida. La respuesta tiene que apoyarse en información concreta: medidas, composición, cuidados y condiciones vigentes. Decir que la prenda es «versátil, elegante y perfecta para cualquier ocasión» deja al cliente prácticamente donde estaba. Una duda sobre la talla necesita una respuesta sobre la talla.
La experiencia descrita por OpenAI parte de un anuncio y permite continuar en la web. Lo que puede moverse es el momento de esa visita. Cuando el cliente llegue, quizá ya sepa qué modelo quiere ver o qué condición necesita confirmar.
Estratégicamente, tenemos que comprender el flujo de captación, atención, seguimiento y conversión, porque ahora puede estar más automatizado.
En servicios se nota todavía más lo que falta por explicar
En un servicio, la distancia entre un mensaje atractivo y una decisión suele ser mayor. Seamos conscientes de que en ese proceso de compra, hay muchos más factores intangibles que intervienen como la autoridad.
Cuando contratamos un servicio profesional, no nos basta con encontrar una oferta atractiva. Necesitamos confiar en quien está detrás. Imagina que acabas de recibir una herencia y buscas un abogado que te ayude con los trámites. Encuentras el anuncio de un despacho especializado en herencias, pero antes de contactar quieres saber si pueden ayudarte con tu situación, cómo trabajan y cuánto podría costarte.
Las preguntas que surgen antes de contratar
¿Tengo que reunir algún documento antes de la primera consulta? ¿Podéis encargaros de todos los trámites? ¿Qué ocurre si los herederos no nos ponemos de acuerdo? ¿Cómo se calculan vuestros honorarios?
Son dudas razonables que difícilmente caben en un anuncio. Y aquí es donde una conversación puede marcar la diferencia.
Un representante de IA del despacho podría explicar qué servicios ofrecen, cómo funciona la primera consulta o qué documentación suelen solicitar. También debería reconocer cuándo una pregunta necesita la valoración de un abogado y facilitar el contacto con el profesional, sin improvisar respuestas jurídicas.
Porque cuando hablamos de asuntos legales, la confianza no se consigue únicamente respondiendo rápido, sino demostrando conocimiento, claridad y criterio profesional.
Para el despacho también hay una ventaja: en lugar de recibir un mensaje genérico pidiendo información, podría atender a alguien que ya conoce sus servicios y entiende cómo puede ayudarle. Y para el cliente, esa primera conversación puede ser suficiente para decidir si quiere dar el siguiente paso y ponerse en manos del profesional.
El contenido que necesitan los Sponsored Agents
La parte que más trabajo puede dar está en algo que ya tenemos: cómo explicamos nuestra oferta. Fichas de producto, páginas de servicios, condiciones, documentación y respuestas comerciales contienen información que a menudo se ha escrito en momentos distintos. Antes de pedir a una IA que represente a la marca, conviene comprobar que esas versiones cuentan lo mismo.
Puede que una página prometa una cosa y un PDF antiguo describa otra. O que el equipo sepa explicar perfectamente una diferencia que nunca se ha publicado. Alguien que conoce la empresa suele salvar esos huecos; una conversación automatizada necesita una preparación mucho más cuidadosa.
Hay que contar también las condiciones
Si dices que un servicio incluye soporte, explica por qué canal, en qué horario y sobre qué cuestiones. Si ofreces varias modalidades, aclara qué cambia entre ellas. La información que ayuda a elegir suele estar en esos detalles, bastante más que en los adjetivos con los que presentamos la marca.
Revisaría también quién mantiene cada dato. Las tarifas cambian, los productos se actualizan y los servicios evolucionan. Una respuesta comercial necesita una referencia vigente y alguien responsable de corregirla. Este trabajo de contenido sirve para cualquier canal; habrá que comprobar cómo permite gestionarlo el producto final de Sponsored Agents.
En el blog ya hemos hablado de que la IA puede intervenir antes de que el usuario llegue a nuestra web. Aquí se añade otra exigencia: la información de marca tiene que aguantar las preguntas del cliente. Prepararla bien mejora también las fichas, las páginas y los argumentarios que utilizamos hoy.
Ventas tiene mucho que aportar a esta conversación
Para empezar, me sentaría con quienes hablan con clientes todos los días. El equipo comercial es el que tiene el feedback real de la calle. Les pediría las dudas que más se repiten, las diferencias que cuesta explicar y las condiciones que suelen aclarar antes de cerrar una propuesta. Ahí hay material muy valioso para marketing, y muchas veces se queda dentro de una llamada o de un intercambio de correos.
Atención al cliente aportaría otra parte: qué se ha entendido mal después de comprar. Si varias personas llegan con la misma expectativa equivocada, merece la pena revisar dónde se está creando. Puede ser un anuncio, una descripción incompleta o una explicación comercial que necesita más precisión.
También dejaría bien delimitado qué requiere supervisión humana. Un agente que representa a la empresa puede generar expectativas sobre precios, plazos o prestaciones. La empresa tiene que decidir qué puede responder y qué debe comprobar una persona. Antes de utilizar el formato, habrá que revisar qué controles y posibilidades de atención humana ofrece realmente.
Todo esto acerca marketing y ventas a una tarea compartida: ayudar al cliente a comprender la oferta. La tecnología podrá facilitar parte de esa atención, pero el conocimiento de lo que vendemos y de lo que podemos comprometernos a hacer tiene que venir de la empresa.
Qué resultados pedir a los Sponsored Agents
Si me preguntas qué resultados puede dar esto a tu negocio, empezaría por ponerme en el lugar de tu cliente. Ha visto algo que le interesa y tiene una duda. Si puede resolverla en ese momento, sin buscar entre varias páginas ni esperar a que alguien le conteste, le resulta más fácil seguir adelante. La oportunidad está en quitar obstáculos justo cuando aparece el interés.
Piensa en el despacho de abogados del ejemplo. Alguien puede llegar a la primera consulta sabiendo ya cómo trabaja el despacho, qué documentos necesita y cómo se plantean los honorarios. Esa conversación previa podría darle tranquilidad y ayudarle a decidir si quiere contactar. Para el equipo, supondría dedicar menos tiempo a repetir información básica y más a entender el caso concreto.
Esto también nos obliga a revisar el embudo. Hasta ahora solemos pensar en anuncio, visita a la web, formulario y contacto comercial. Con una conversación desde el anuncio, parte de las dudas y de la valoración de la oferta podría resolverse antes de entrar en la web. Tu cliente podría llegar más preparado, pero tu web y tu equipo tendrían que saber continuar desde ahí. Si le obligas a empezar de cero, vuelves a introducir la fricción que acababas de quitar.
Por eso, cuando podamos probarlo, miraría si las consultas encajan mejor con lo que vendes, si las personas llegan con sus dudas básicas resueltas y si avanzan hacia una cita o una compra. También me fijaría en dónde se atascan. Una conversación larga puede indicar interés, pero también que la respuesta no está ayudando. El número de mensajes, por sí solo, nos dice poco.
Cuando escribí sobre la medición de ChatGPT Ads con AppsFlyer, hablaba precisamente de conectar la publicidad con los resultados del negocio. Aquí tendremos que comprobar qué permite medir este formato. Son posibilidades que merece la pena explorar; todavía no podemos prometer más ventas ni dar por hechas sus integraciones. Lo que sí podemos hacer es preparar el recorrido que queremos ofrecer al cliente.
Podemos empezar por las preguntas que ya recibimos
Pero hay una reflexión que me llevo de todo esto. La IA avanza a una velocidad que nos obliga a revisar cómo estamos planteando la captación. Muchos negocios todavía están incorporando un bot a su web o a su WhatsApp para resolver las preguntas de siempre. Y, mientras trabajamos en eso, aparece la posibilidad de adelantar esa primera conversación al propio anuncio, dentro de ChatGPT.
Como empresaria, entiendo que dé vértigo. Preparas una web, organizas tus campañas, mejoras la atención y, de pronto, tienes que volver a mirar el recorrido del cliente. Pero precisamente por eso me parece tan importante entender qué cambia: si tu cliente empieza a informarse y a valorar tu oferta en otro lugar, tu estrategia tiene que tenerlo en cuenta.
El customer journey, ese recorrido desde que alguien descubre tu negocio hasta que decide contratarte, puede cambiar con estas conversaciones. Tendremos que repensar qué contamos en el anuncio, qué dudas resolvemos antes de la visita, para qué necesitamos la web y cuándo debe intervenir una persona. Y también cómo hacemos el seguimiento, para que cada paso tenga sentido para quien está al otro lado.
Veo aquí una nueva vía para la publicidad: anuncios con los que el cliente puede conversar. Si el formato se amplía, abrirá oportunidades para las empresas y trabajo para quienes diseñamos sus estrategias. Habrá que aprender qué funciona y qué aporta al negocio. Eso convive con otro trabajo que ya conocemos: conseguir que la IA entienda y cite nuestra marca. Pagar por un anuncio y ganar visibilidad orgánica siguen siendo decisiones distintas.
Yo empezaría por mirar tu negocio y hacerte esta pregunta: si mañana un cliente pudiera hablar con tu anuncio, ¿qué tendría que saber ese agente para atenderle bien? Ahí tienes un buen punto de partida. Si quieres revisar cómo encaja todo esto en tu captación y en tu proceso de venta, podemos trabajarlo en una consultoría de estrategia digital, partiendo de las preguntas que tus clientes ya te hacen.
